LA TOMÉ COMO A UN LIBRO
Y la tomé como un libro,
le abrí en dos y contemplé
maravillado su contenido,
sus líneas tan perfectas,
tan lisas,
tan incitantes a querer leerla,
tenerla,
olerla;
y así lo hice:
inhalé y exhalé tantas veces como deseé
para grabarme por siempre su aroma a libro lívido el cual vibraba y eyaculaba letras.
Al no poder más,
me introduje en su narración tantas
veces como me fue posible,
inundándola con mi poesía lírica.
La deshojé,
la devoré...
todo en una sola noche.
Al terminar de leerla,
en su último párrafo,
en su punto final,
le agregué dos puntos más,
para dejarla suspensiva,
pues sabía que desde ese momento,
se desarraigaría la saga de un placer interminable...🦋

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